LAS SECTAS
Estas organizaciones ponen en práctica ciertos métodos
para manipular a las personas que constituyen su objetivo: sujetos
motivados que se presentan voluntarios, y utilizan estos métodos con la
intención de transformarles en agentes dóciles y eficaces a su exclusivo
servicio, manteniéndolos ajenos a cualquier otra influencia. En un
principio, esta manipulación supone motivar a la víctima, que, atraída
por los objetivos que le son presentados, será, más adelante, objeto de
un verdadero programa de transformación, mediante el uso de las técnicas
más sofisticadas de la psicología moderna.
- El programa se
desarrolla en tres fases; atraer, seducir y motivar a
la víctima: Teniendo en cuenta sus motivaciones y su vulnerabilidad.
- Utilizando diferentes tapaderas respetables (relacionadas con la cultura, la religión, la medicina).
- Aprovechando el contexto social y cultural en que se desarrolla.
- Crear una dependencia de la víctima desestructurando sus referentes internos.
- Utilizan un
método de desestructuración y reconstrucción. Se llega así a la paradoja
de la sumisión voluntaria. En caso de duda, se vuelve "más o menos a lo
mismo", dicen los manipuladores, porque "has venido aquí por tu propia
voluntad". Puesta en marcha de un trabajo de reconstrucción.
- Mediante la identificación con el grupo que motiva las emociones.
- Cuestionando todas las referencias anteriores.
- Por métodos de sugestión derivados de las hipnosis.
- Explotando las insatisfacciones, dudas, rechazo, rabia contenida.
- Mediante sesiones de aislamiento, de pérdida de referentes, de alejamiento de lo cotidiano.
- Mediante la culpabilización, la humillación impuesta al neófito (bajo el pretexto de huir del ego).
EL CRISTIANISMO Y EL IMPERIO ROMANO
El 27 febrero del año 380, el cristianismo se convirtió en la religión
exclusiva del Imperio Romano por un decreto del emperador Teodosio, lo
que tuvo trascendentales consecuencias.
El decreto unió las raíces judeo-cristianas del continente europeo
con la cultura greco-romana. Hasta el Concilio de Nicea, en el año 325,
las iglesias cristianas eran incendiadas, quienes profesaran la religión
cristiana eran perseguidos y su patrimonio era confiscado.
Particularmente bajo el emperador Diocleciano (245-316) se intensificó
la persecución cristiana. Diocleciano quería revivir los viejos cultos
paganos y que éstos se convirtieran en la religión del imperio. Pero su
política anticristiana fracasó y fue eliminada por su sucesor, el
emperador Constantino (285-337).
El aparato militar y el
administrativo funcionaban bien en el Imperio Romano. Una zona de libre
comercio había impulsado el bienestar económico. Los habitantes de Roma
gozaban de derechos civiles, lo que promovía una creciente cohesión
entre la población, sin embargo, no había libertad religiosa.
ORIGENES DEL CRISTIANISMO
El Cristianismo es la religión fundada por Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre. Los cristianos —discípulos de Cristo— se incorporan por el bautismo a la comunidad visible de salvación, que recibe el nombre de Iglesia.
La persona y las enseñanzas de Jesús son las bases sobre las que se asienta la religión cristiana. Los cristianos consideran a Jesucristo su Redentor y su Maestro: le reconocen como su Dios y Señor y se adhieren a su doctrina.
En una hora precisa del tiempo y en lugar determinado de la tierra,
el Hijo de Dios se hizo hombre e irrumpió en la historia humana.
Jesús nace en Belén. Hijo de un carpintero llamado José y su esposa
María. Su infancia y juventud transcurren en Nazaret. A los 30 años fue
bautizado por Juan Bautista quien lo proclamó ante el pueblo como hijo
de Dios.
Jesús predicó durante 3 años por Galilea, Samaria y
Judea con sus apóstoles. Difundió su doctrina de salvación con un
lenguaje sencillo y usando parábolas para que sus ideas fuesen
fácilmente comprendidas.
El pueblo judío condenó a muerte a Jesús y lo llevaron al crucifijo por haberse proclamado Hijo de Dios y Rey de los Judíos.